Grupo Senderista Vegas Bajas

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La mochila

La mochila es un equipo esencial para el senderista, ya que es nuestra herramienta de transporte.

Una ruta de senderismo, por lo general es una actividad en la que no emplearemos más de una jornada, por lo que una mochila de entre 10 y 20 litros de capacidad es lo más recomendable.

Si pensamos realizar una ruta de varios días, deberemos optar por mochilas de unos 40 litros de capacidad que nos permitan transportar en ellas más útiles, ropa e incluso si es necesario material de acampada.


Características de una mochila para senderismo

  • Buena accesibilidad a su interior, que disponga de varios compartimentos separados para tener fácil acceso a los distintos elementos que transportemos sin tener que remover el contenido completo. Resulta especialmente útil que disponga de un compartimento separado para un sistema de hidratación que nos permita beber durante la ruta sin necesidad de parar ni quitarnos la mochila.

  • Que disponga de una funda impermeable que permita proteger la mochila y su contenido en caso de lluvia.

  • Que tenga buena resistencia a la abrasión además de una buena calidad de las costuras.

  • Que disponga de cintas de compresión laterales para que el contenido quede sujeto adecuadamente.

  • Que disponga de tirantes regulables para adaptarlas a nuestras medidas.

  • Que disponga de portabastones y correas elásticas para poder enganchar exteriormente con facilidad determinados objetos o prendas.

  • Que disponga de correas en los tirantes para apoyar las manos.

  • Que disponga de cinturón y cierre pectoral para sujetarla bien durante la marcha.

  • Que disponga de algún sistema de ventilación de la espalda para evitar una sudoración excesiva.


¿Qué debemos llevar en la mochila?

  • Ropa

La ropa justa que nos permita adaptarnos a las posibles variaciones del tiempo.

En otoño e invierno será especialmente útil llevar:

  • Cortavientos

  • Forro polar

  • Impermeable

  • Guantes

  • Gorra o sombrero que nos proteja del sol

Hay que tener en cuenta que parte de la ropa la llevaremos puesta.

Esa ropa combinada con unos pantalones desmontables y una camiseta técnica de manga larga que podamos remangarnos con facilidad, nos permitirán adaptarnos a casi cualquier condición meteorológica.

  • Algo de comida

En función de la duración de la actividad y las paradas previstas.

  • Barritas energéticas

  • Frutos secos

  • Fruta

  • Bocadillo...

  • Material

  • Gafas de sol

  • Bastones de senderismo

  • Cantimplora, a poder ser provista de una funda térmica

  • Navaja multiusos

  • Linterna

  • Cámara de fotos (opcional)

  • Unos pequeños prismáticos (opcional)

  • Pañuelos de papel

  • Papel higiénico

  • Alguna bolsa de basura

  • Documentación y elementos de seguridad

  • DNI

  • Algo de dinero

  • Teléfono móvil cargado

  • Mapa de la ruta y algún dispositivo que nos permita orientarnos (brújula, GPS)

  • Pilas de repuesto si empleamos GPS

  • Silbato para hacer señales

  • Un pequeño botiquín

Revisar siempre las fechas de caducidad y llevar únicamente las dosis necesarias para una emergencia; no se trata de llevar una caja completa de cada cosa.

  • Protector solar

  • Protector labial

  • Analgésicos (Paracetamol)

  • Antiinflamatorios (Ibuprofeno)

  • Antiséptico (agua oxigenada, Betadine)

  • Alguna venda o apósito

  • Tiritas

  • Esparadrapo

  • Tijeras

  • Repelente de insectos (según la época del año)

  • Los medicamentos específicos de cada persona


Cómo preparar la mochila

Para preparar la mochila hay que seguir unas recomendaciones básicas:

  • Colocar los objetos repartidos en función de su peso, los más pesados en el centro rodeándolos con otros más ligeros y flexibles, de forma que quede un conjunto equilibrado respecto a nuestra columna.

  • Al mismo tiempo, los objetos han de estar colocados en función de su utilidad.

Una disposición estándar sería la siguiente:

  • Zona inferior: La ropa, ya que hace base y no pesa (cortavientos, impermeable)

  • Zona media: Objetos pesados y frágiles (cantimplora de reserva, móvil apagado y cargado, botiquín, guantes, calcetines de repuesto, bufanda pasamontañas).

  • Zona superior: objetos accesibles (comida, protección solar, papel higiénico…).

  • Bolsillo frontal: Documentación, dinero, mapas, linterna, barritas energéticas, mechero, navaja multiusos.

  • Elementos exteriores: Colgados del pectoral o el cinturón (silbato, GPS). Atados en sus anclajes (bastones).

Si usamos sistema de hidratación, irá en el interior.

Una vez llena, ajustar las cintas de compresión laterales para evitar que la carga se mueva.


Cómo llevar la mochila

La mochila ha de ir siempre perfectamente pegada a nuestra espalda, para ello debemos:

  • Tensar las hombreras para ajustar la mochila al contorno de nuestro propio cuerpo.

  • Abrochar y ajustar el cinturón a nuestra cintura para liberar así el peso de los hombros y de nuestra columna vertebral.

  • Abrochar la correa pectoral para conseguir una mayor comodidad al andar y evitar movimientos y oscilaciones.


Consejos

  • La mayoría opta por llevar el móvil a mano, realizando fotos con él, enviando mensajes o llamadas en zona de cobertura. Sin embargo, el móvil es un elemento fundamental de seguridad, por eso, lo colocaremos bien protegido en la zona media de la mochila, siempre apagado y con carga completa; esto nos garantizará su uso en caso de que surja algún problema.

  • No es conveniente llevar objetos sueltos ni colgando del exterior de la mochila, nos desequilibrarán y podemos perderlos con facilidad.


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